¿Puede renunciar un padre a su Paternidad?

En esta entrada vamos a considerar la posibilidad de renuncia de la paternidad por complacencia, entendida como el fin del reconocimiento de un hijo no biológico después de la separación con su progenitor/a, comentando la STS Sala de lo civil 494/2016 de 15 de julio.

 

Resulta obvio que la paternidad biológica no es renunciable, pues para el Alto Tribunal la paternidad biológica está por encima de toda consideración civil. A tal punto, que la realidad biológica se alza incluso sobre la voluntad del progenitor. Si se confirma la filiación biológica nace la responsabilidad, y ello con independencia de posibles vicios de consentimiento o mala fe (baste citar como ejemplo de paternidad no consentida el caso del afamado tenista Boris Bequer).

Pero, ¿qué ocurre con la paternidad voluntaria, cuando se ha reconocido un hijo no biológico?

Un caso común es el de una pareja en la que uno de los dos tiene un hijo de una relación anterior sin filiación reconocida y la nueva pareja lo reconoce como propio. Si la relación perdura no hay problema alguno, pero si ésta finaliza ya no existirá la misma relación ni convivencia pero sí las mismas obligaciones, como el derecho a seguir alimentando al hijo, ahora mediante una pensión alimenticia, salvo que exista la posibilidad de revocar dicho reconocimiento, por causa de la finalización de la convivencia, que fue, en gran medida, la causa de la solicitud de dicho reconocimiento.

Pues bien, el Tribunal Supremo es claro en este sentido. Valida, previa demanda con la solicitud, el derecho a la renuncia de la paternidad de un hijo no biológico, si hay separación. En palabras del Tribunal, la verdad biológica está por encima de las estipulaciones civiles, por lo que cabe impugnar la filiación. “Cabe que quien ha realizado un reconocimiento de complacencia de su paternidad ejercite una acción de impugnación de la paternidad, fundada en el hecho de no ser el padre biológico del reconocido. Si esa acción prospera, el reconocimiento devendrá ineficaz”.

En el supuesto de autos de la sentencia que comentamos, el padre impugnó la filiación tras la separación, mientras que la madre atribuía la demanda al interés de su ex pareja para no seguir pagando la pensión a la menor.

Pues bien, como decimos, la sentencia otorga el derecho de renuncia a la paternidad por complacencia, cuando ocurre la separación, si bien, no la concedió para el caso de autos al apreciar que la acción no se interpuso en el plazo establecido.

 

PLAZO DE IMPUGNACIÓN

El plazo de impugnación es diferente, si estamos en una convivencia matrimonial o no.

Si la filiación se da en una relación matrimonial el plazo para impugnar la paternidad es de 1 AÑO desde que se produjo el reconocimiento de paternidad, ex art 136 del Código Civil.

Si la filiación se da en una relación no matrimonial el plazo de impugnación es de 4 AÑOS desde que se produjo el reconocimiento de paternidad, ex art 140.2 del Código Civil.

Así pues y a modo de resumen, si bien la paternidad voluntariamente solicitada es renunciable si finaliza la convivencia o la unión por la que se creó, ésta no es absoluta, sino que solo puede ejercitarse en el plazo de 1 año si hubo matrimonio o en el plazo de 4 años si la unión fue de hecho o de simple relación . De lo que se entiende que la acción impugnatoria está supeditada a una corta relación, entendiéndose que si ésta se consolida, también se consolida la filiación.

Salud.

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