LA LEY DE INCOMPATIBILIDADES. Funcionarios de primera y de segunda

LA LEY DE INCOMPATIBILIDADES. La problemática de la aplicación del art 16.4 de la ley 30/84 y sus efectos discriminatorios sobre los grupos funcionariales de menor nivel.


incompatibilidadesLa aplicación actual de la ley 53/84 por parte de la administración sobre su personal permite autorizar la compatibilidad para un segundo puesto de trabajo a los grupos de mayor nivel y retribución, mientras que la prohíbe sistemáticamente y sin excepción a todos los grupos inferiores, que paradógica y evidentemente, son los que más lo necesitan, llegando a afectar en algunos casos a mínimos de supervivencia.

En primer lugar se ha de señalar que la administración no hace un uso arbitrario de la ley ni la aplica con parcialidad sobre los funcionarios con menor retribución. Aplica la ley 53/84 a todo su personal. Entonces, ¿como es posible que los grupos con mayor retribución como los médicos, técnicos, gestores… se beneficien de una autorización para el desempeño de un segundo puesto de trabajo mientras que un subalterno, conserje, administrativo, operario, oficial, capataz.., algunos de los cuales ni siquiera son mileuristas, la mayoría con cargas familiares, se le deniegue la autorización para un segundo puesto privado no relacionado con su puesto público, y se le deje sujeto, en caso de incumplimiento, al régimen disciplinario por falta muy grave en materia de incompatibilidades? Dicho de otro modo, ¿ cómo puede una aplicación correcta de la norma producir tal discriminación, con el agravante de que ésta recae sobre el personal más sensible y  necesitado?

La respuesta la encontramos en la interpretación del art 16.1 de la Ley 53/84, respecto a su apartado 4:

En su redacción original el artículo prohibía toda actividad a cualquier funcionario si éste recibía un complemento específico que retribuía su concreto puesto de trabajo:

art 16.1 «No podrá autorizarse o reconocerse compatibilidad alguna al personal que desempeñe puestos que comporten la percepción de complementos específicos o concepto equiparable, y al retribuido por arancel».

Posteriormente, el art 34 de la Ley 31/1991, de 30 de dic añadió al art 16 el apartado 4

  1. «Asimismo, por excepción y sin perjuicio de las limitaciones establecidas en los artículos 1.o 11, 12 y 13 de la presente Ley, podrá reconocerse compatibilidad para el ejercicio de actividades privadas al personal que desempeñe puestos de trabajo que comporten la percepción de complementos específicos, o concepto equiparable, cuya cuantía no supere el 30 por 100 de su retribución básica, excluidos los conceptos que tengan su origen en la antigüedad»..Ref. BOE-A-1991-30903

Dicho de otro modo, limitaba la prohibición, de tal modo que el empleado público que cobraba complemento específico que retribuía su concreto puesto de trabajo, que hasta la fecha no podía solicitar la compatibilidad, ahora podría hacerlo si el complemento específico no era superior al 30 por ciento de su retribución básica, es decir, del sueldo que cobraba por su nivel del cuerpo A licenciado, B diplomado, C bachiller, D graduado escolar, E certificado de escolaridad.

El sentido de esta concesión radicaba en que si bien el complemento específico le retribuía el puesto concreto, si tal retribución no era superior al 30 por ciento, se entendía que el puesto no era de especial dedicación, por lo que no se le estaría retribuyendo que se dedicara exclusivamente a ese puesto. Era pues una concesión positiva, una excepción a la prohibición general y con tal objeto se reguló. Así se comprueba del tenor literal de la expresión “podrá reconocerse (…) cuya cuantía no supere el 30 por ciento” que en ningún caso refiere expresamente su sentido negativo “no se reconocerá a quien no supere el 30 por ciento”.

De acuerdo a la normativa vigente se denegaba toda concesión al trabajador que percibiera un complemento específico superior al 30 por ciento de su retribución básica.

Hasta aquí la interpretación jurídica de la norma en el momento de su publicación. No obstante, la realidad social ha cambiado desde el momento en que se publicó esta norma y su modificación. Las retribuciones del personal público consisten en retribuciones básicas (salario base y trienios) y complementarias (complemento específico y un complemento de destino), para el personal funcionario, en los mismos términos para el personal laboral, aunque cambie la denominación de las retribuciones complementarias a complemento de puesto y complemento de categoría. Pues bien, las subidas salariales aplicadas por la administración a su personal no fueron proporcionales para las retribuciones básicas y complementarias, sino que se incrementaron desproporcionalmente los complementos específicos que retribuyen el puesto en concreto, con el objeto de un menor compromiso por el carácter menos definitivo de la subida salarial. El fatal resultado de elevar el complemento que retribuye la especificidad del puesto es el inmediato incumplimiento de la ley de incompatibilidades que no contemplaba dicha realidad, provocando la inclusión de la causa de incompatibilidad en absolutamente todo el personal público que tuviera un salario base reducido, es decir, de todos los puestos de grupo C,D,E, que contemplan sueldos base de 600, 700, 800 euros, y específicos de 400, 500 €, no afectando a los Grupos A y B, que al disfrutar de sueldos base elevados, no superaban el 30 por ciento.

Por tanto, la realidad actual es que la normativa prohíbe a la Administración autorizar la solicitud de compatibilidad a todo el empleado público que más lo necesita, es decir, el que cobra desde 900 € hasta unos 1.200 o 1.300 € al amparo de una retribución que se diseño para remunerar la especial dedicación y que finalmente fue usada para incrementar el sueldo global.

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Hemos de decir, que esta problemática quiso ser solucionada por el EBEP (Estatuto Básico del Empleado Püblico) al modificar el apartado 1 del art 16, prohibiendo el reconocimiento de la compatibilidad únicamente a quien ya cobre por tal prohibición, en armonía con el sentido de la norma original, desvirtuada por la realidad social del incremento de los complementos específicos. Así reza la nueva redacción del art 16 en su apartado 1 (disposición final 3 del texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público aprobado por Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre. Ref. BOE-A-2015-11719.)

  1. «No podrá autorizarse o reconocerse compatibilidad al personal funcionario, al personal eventual y al personal laboral cuando las retribuciones complementarias que tengan derecho a percibir del apartado b) del artículo 24 del presente Estatuto incluyan el factor de incompatibilidad al retribuido por arancel y al personal directivo, incluido el sujeto a la relación laboral de carácter especial de alta dirección».

Pero el legislador no aplica dicha modificación con la entrada en vigor de la modificación del EBEP sino que, a tenor de la Disposición Final 4 esta modificación producirá efectos en cada Administración Pública a partir de la entrada en vigor del capítulo III del título III con la aprobación de las leyes de la Función Pública de las Administraciones Públicas que se dicten en desarrollo del citado Estatuto( EBEP).

Es decir, el EBEP reconoce que se deberá denegar la solicitud de compatibilidad únicamente a los empleados que ya cobren en su complemento específico por dicha incompatibilidad y no ya a los que su complemento específico supere el 30% del salario base, pero deja sin embargo, a las leyes de desarrollo del EBEP (Ley de Función Pública Estatal, y leyes de Función Pública de cada CCAA) su entrada en vigor. Así pues, la situación continúa hasta la aprobación de dichas leyes en sus respectivos ámbitos. No obstante existe la duda de si su aplicación es inmediata con la entrada en vigor de cada ley de Función Pública en su ámbito correspondiente, como se deduce del tenor literal de «entrará en vigor (…) con la aprobación de las leyes de la Función Pública(…)» o requerirá la determinación de las plazas que lleven asignado tal complemento, para la aplicación de la modificación del EBEP al resto del colectivo. Para tal fin cobra importancia la Mesa General de Negociación donde esperamos se determine el alcance de este derecho. Lo que parece claro es tras la aprobación de la nueva ley, no procederá la denegación del reconocimiento de compatibilidad por la cuantía del complemento específico, sino únicamente si en él se retribuye tal incompatibilidad, siendo el EBEP la norma que garantizaría la viabilidad de un eventual proceso judicial.

Actualmente, en la CCAA de La Rioja, la nueva Ley de Función Pública de la CAR está en fase de estudio y se prevé la aprobación en 2016-2017. Esperamos que con su aprobación se ponga fin a tan grande discriminación en el colectivo de los funcionarios respecto a aquellos a los que les aplica la prohibición de trabajar en un segundo puesto en el sector privado y aquellos a los que no, especialmente injusta, por cuanto dicha prohibición repercute únicamente en el colectivo con menor retribución, que es el que, paradógicamente, más lo necesita.

Como conclusión no podemos dejar de mencionar que ya hay sentencias estimatorias en el orden contencioso administrativo a favor del funcionario que recurre la denegación de la solicitud de compatibilidad si acredita una necesidad de mayor recursos económicos, junto con una pérdida de poder adquisitivo, con doctrina sobre el verdadero sentido de límite del 30 por ciento de la norma y su inadecuación a la realidad económica actual (art 3 Código Civil), tres de cuyas sentencias se mencionan en el siguiente enlace:

http://www.elderecho.com/tribuna/administrativo/incompatibilidades_en_el_sector_publico_11_687805005.html

sentencia que reconoce excepcionalmente una compatibilidad

https://tusderechoslaborales.es/wp-content/uploads/2016/03/sentencia-reconoce-compatibilidad.pdf

 

Entradas relacionadas:

 

1.-INCOMPATIBILIDADES. PARTE II El fin del 30%

https://tusderechoslaborales.es/incompatibilidades-parte-ii-el-fin-de-la-limitacion-del-30/#more-810   

 

2.- INCOMPATIBILIDADES. PARTE III. Solución provisional

https://tusderechoslaborales.es/incompatibilidades-parte-iii-solucion-actual/

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Salud.

83 Comments

    1. Hola José. No.
      Es posible trabajar durante las vacaciones, pero no para otra administración, ya que, el periodo vacacional se considera servicio activo, por lo que te encuentras sometido a la normativa sobre incompatibilidad.
      La única excepción sería que ya tuvieras reconocido el derecho de compatibilidad con este concreto segundo puesto público, algo ya de por sí excepcional, como en los casos de dos puestos a jornada parcial.
      Saludos

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